Al fallecer Dña. Ignacia en el año 1971, una gran perdida para la familia y momento de fuertes cambios, la titularidad paso a ROSARIO NAVA URBIETA.
A Rosarito el carácter le valió para seguir en el negocio. Con el apoyo de su hermana Mª Teresa, que por aquel entonces trabajaba de secretaria de dirección en Obras Públicas, cargo del que tuvo que pedir excedencia, para unirse en el negocio con su hermana.
De esta manera las dos hermanas, inician la segunda generación de la casa de tabacos Nº 28 de San Sebastián. Buenas épocas tuvieron, enclave perfecto, zona de paso obligada a la plaza de toros, cerca del campo de fútbol, muchos y buenos cigarros puros vendieron, domingos inclusive ¡que tiempos aquellos¡